Some surfaces become more beautiful with time.

Algunas superficies se embellecen con el tiempo.

Metropolis

Algunas superficies se vuelven más bellas con el tiempo.

No a pesar de sus imperfecciones, sino gracias a ellas.

Metropolis se inspira en el lenguaje visual de las calles de Barcelona, donde los materiales envejecen, se oxidan, se agrietan y se transforman bajo años de luz, humedad y presencia humana. En el centro de la composición emerge el icónico Panot de Barcelona, parcialmente absorbido por capas de óxido, textura y corrosión.

En lugar de preservar el símbolo en un estado perfecto, la obra permite que evolucione. La forma geométrica sigue siendo visible, pero la propia superficie la transforma gradualmente, convirtiéndola en parte de un paisaje material más amplio.

Creada sobre un panel de madera, la pintura abraza la fisicalidad de su soporte. La superficie rígida permite que las texturas, relieves y capas oxidadas desarrollen una fuerte presencia arquitectónica, reforzando el diálogo entre material, estructura y tiempo.

La obra refleja una fascinación por la impermanencia: la idea de que la belleza surge a través del cambio en lugar de la permanencia. Nada permanece intacto. Las superficies se erosionan. Los materiales registran su historia. Lo que a menudo llamamos deterioro se convierte, en realidad, en transformación.

Capas de texturas de color óxido, depósitos minerales y superficies envejecidas crean una composición táctil que evoca fragmentos arquitectónicos, paredes envejecidas y materiales industriales moldeados por el tiempo. La pintura existe entre la abstracción y la memoria, entre la construcción y la erosión.

El Panot es más que un motivo decorativo. Es uno de los símbolos más reconocibles de Barcelona, repetido en las aceras de la ciudad durante generaciones. Aquí, se convierte en una metáfora de la continuidad dentro del cambio: una forma familiar que sobrevive a la vez que es transformada por el paso del tiempo.

Metropolis es una reflexión sobre la belleza de la imperfección, la riqueza de los materiales desgastados y la poesía silenciosa oculta en las superficies urbanas.

Porque las ciudades, como las personas, llevan sus historias en la piel.


Metropolis
Técnica mixta sobre panel de madera
80 × 60 × 4 cm


 

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