NO 1836
2018 · 100 × 60 × 1.5 cm · Técnica mixta sobre lienzo
Esta obra forma parte de mi exploración continua de la textura y la superficie.
Construida con capas de papel, pintura y diversos materiales, la pintura desarrolla una textura agrietada y desgastada que se convierte en un elemento esencial de la composición. En lugar de crear una ilusión de profundidad, me interesa la presencia física de la superficie misma.
La inspiración para esta pieza proviene de la apariencia de la madera carbonizada y las superficies quemadas. Los tonos oscuros, las texturas fracturadas y los sutiles reflejos metálicos crean un paisaje de contrastes materiales donde la destrucción y la transformación coexisten.
A lo largo del proceso, el papel reacciona de forma impredecible, produciendo grietas, pliegues y patrones irregulares que no se pueden controlar completamente. Estos accidentes naturales se convierten en parte de la obra, contribuyendo a su riqueza visual y a su carácter único.
Mi intención no es representar un objeto específico, sino explorar cómo la textura, el color y el material pueden evocar sensaciones asociadas con la edad, el fuego, la erosión y la transformación.
La superficie se convierte en el tema.

NO 1836
2018
100 × 60 × 1.5 cm
Técnica mixta sobre lienzo